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Con el confinamiento, solo ciertas de vosotras tendréis la suerte de poder felicitar a vuestras madres en persona en el Día de la Madre. La mayor parte tendremos que llamarlas, o realizar una videollamada, pero nos va a faltar ese abrazo tan esperado. Hace siglos que dejé de reposar contigo, aun hace unos años ya que vivimos en casas diferentes, no obstante ocasionalmente procuro charlar contigo en la privacidad de tu alcoba, donde aún me permites recostarme un rato, como cuando era pequeña. Comprendí así lo que es el valor del sacrificio, la distribución, la dedicación. El amor verdadero e incondicional.

«Veréis, yo estaba aquí mismo en la playa con mi madre, mojándome los pies, los tenía muy hinchados, estaba a punto de tener mi segundo hijo. De súbito pasó por enfrente de mí un niño arrastrado por la corriente que no podía salir. Sin pensarlo un par de veces me tiré a por él. Ayuden a mi hija por favor, está embarazada!! En el momento en que llegué hasta el niño, se encontraba cansadísimo. Tranquilo –le dije–, saldremos de a poco, los dos juntos.

Hasta echo de menos que me recuerdes el mal carácter que tengo. Tus comidas improvisadas, que todos entendemos que no disfrutas cocinar, pero haces unos platos de diez, que me des consejos para casa o simplemente que charlemos de temas a la suerte. Las cosas cayeron adentro una tras otra, como sin alma, como sin cuerpo… Siempre recordaré tu valentía, incluso cuando ahora te habías quedado sin vista. Has sido indispensable para la gente que te rodeaba, dispuesta a contribuir a todos de una manera u otra cuando se te necesitaba.

«Hay muchas cosas que hay y no observamos; mi madre es una de ellas».María Forqué, hija de la tristementefallecida Verónica Forqué, está convencida de que la actriz no se ha ido. Continúa al lado de ella aunque «en otra habitación». © La Vanguardia Ediciones, SLU Todos los derechos reservados.

GRACIAS POR SER MI MADRE”, concluía su misiva llena de cariño. Y con gran cariño por el obsequio de tiempo y vida, que tuvimos la esa de compartir juntas, te lo agradeceré. Únicamente ten que se encuentra en tu corazón que lo más importante para mí es estar contigo y que me escuches. Y cuando mis cansadas y viejas piernas, no me dejen caminar como antes, dame tu mano, de la misma manera que yo te las ofrecí en el momento en que diste tus primero pasos. Ginecóloga y Obstetra con experiencia profesional en el sector público y privado desde el año 2002. Hoy en día soy titular, dirijo y ejerzo como profesional en 2 Clínicas Privadas de Ginecología y Obstetricia, en Almendralejo y Zafra .

carta a mama

Te doy la bienvenida a mi Blog, donde escribo sobre salud femenina y temas relacionados con las etapas vitales de la mujer, integrando las perspectivas biomédica y psicosociocultural. Es importante aclarar que no se trata de cambios en la secuencia del ADN, sino son unas fabricantes químicas que hacen que unos genes se expresen y otros se silencien. ¿Qué les semeja si antes de empezar la carta nos ubicamos un tanto sobre los últimos avances en epigenética? La epigenética es la ciencia que demuestra que los genes no son estructuras que permanecen siempre y en todo momento igual, sino que van cambiando y modulándose según el entorno.

Asimismo clama contra la «vergüenza» socia a lasalud mental, que reclama normalizar, «como se normaliza tener un constipado» por el hecho de que si los inconvenientes se esconden, no se tienen la posibilidad de arreglar. «¡Cómo no vamos a tener inconvenientes mentales en esta sociedad de consumismo, llena de gente arisca y egoísta! María Forqué reclama respeto frente al suicidio, «muy estigmatizado por la influencia de la Iglesia». «¿Por qué alguien no puede terminar con su historia, si es suya?

Yo te los daría a mil y te daria mis brazos y me abrazaría a ti y mi vida entera madre para verte a ti vivir. Este es un homenaje que tu hija te hace a ti y a todas madres del mundo que aunque están no están aquí. Pero a pesar de todo yo me siento tan feliz por el hecho de que tengo tu presencia y por el hecho de que te tengo a ti. Y yo a ti, te doy las gracias madre. Yo te doy a ti por todo lo que me has dado me has dado tú a mí por esas noches en candela que no te dejé dormir por ese llanto calmado acunándome tú a mí.

Cada día andas en mi corazón, ocupas un hueco especial. Recuerdo tu forma de andar, tus ojos llenos de vida, que poco a poco se apagaron. La llamaría para mencionarle que es única, pero estará comunicando.

Ha habido instantes en que me ha costado aceptar tus consejos y recomendaciones. Entiendo que solo querías lo destacado para mí, qué me estabas enseñando tú forma de realizar las cosas. Nunca sabre lo que siente una madre, pero lo que si puedo sentir, es un orgullo inconmensurable de que seas mi madre y la abuela de mis hijos, gracias. De qué forma duele el no poder decirte esa palabra mirándote a los ojos.. Hace cierto tiempo que te fuiste y sin embargo aún muchas veces levanto el teléfono para llamarte… Y solo siento el no poder haberte dicho te deseo mucho más y mas veces.

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